CONJURO
Poesía,
no me dejes decir
lo que después yo tenga
que borrar, arrepentido.
Que nunca ponga en boca
de metal indeleble
lo que el más leve viento
dispersar podría a ras de página.
Que pueda yo nombrarte
sin esa amarga tinta del remordimiento,
dura, vieja condena de poetas penantes.
Y hazme reír, poesía, de mi mismo y de ti,
de todo cuanto luzca recato y compostura.
Sálvame de las frentes lustrosas y altaneras,
y descreído vuélveme
del que a tu puerta toca
desesperadamente, lunático de sí, poesía,
candorosa divisa de los faltos de ti.
Canta, poesía, canta, en mi pecho grita
y por tu gracia vuélvase mi verbo
invicto puño y letra invicta ante el espanto;
no aullante, no inocente, nunca en fuga.
En tu nombre, poesía,
has de verme resistir por la herida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario